Sin duda, que las herramientas que otorgan las consultorías a las empresas y áreas gubernamentales que las contratan han permitido una nueva forma de eficiencia entre compañías y clientes. Y gobierno con sus ciudadanos. De allí, la importancia de disponer de expertos en un área que no siempre están dentro de las empresas o entes gubernamentales.
También es cierto, que no todo lo que se ofrece en el mercado de las consultorías es bueno. Muchas empresas consultoras ofrecen personal experto en sus páginas WEB y a la hora de presentar sus cotizaciones para brindar el servicio resultan ser bien económicas. Y terminan ganando las licitaciones pero colocan personal recién graduado, cuyos costos son más baratos que un consultor sénior. Personal que en la mayoría de los casos, no maneja el tema. Los resultados esperados evidentemente no serán los mejores. También conseguimos a los consultores que nunca entregan su Know-How y por lo tanto se convierten en dependientes de las empresas u organismos contratantes. Generando los peores comentarios para el resto de las empresas consultoras o consultores.
Pero indiscutiblemente la consultoría empresarial, su relevancia es innegable, considerando la presencia de factores de cambio que en tiempo real puede aportar una buena asesoría. Cuando los equipos de consultores están formados con recursos, habilidades y vasta experiencia pueden afrontar grandes proyectos y sacar adelante a las empresas y gobiernos en un período limitado de tiempo.
Las consultorías en el último tiempo se han transformado en una herramienta relevante para consolidar proyectos y marcar la pauta a seguir en temas tan diversos como; Finanzas Corporativas, Planificación Estratégica, Estudios de Mercado, Planes de Negocios, Recursos Humanos y su estrategia organizacional, Finanzas Públicas, Responsabilidad Social Empresarial, entre otras.
Haciendo uso de las mejores prácticas desarrolladas en consultoría, estos proveedores (consultores) completan tareas de manera más eficiente a las organizaciones. Todo esto traduce ahorro de costos reales, ya que estaríamos hablando de tiempo y dinero. Consiguen mejor eficiencia, porque se centran en el problema. Por lo tanto proveen soluciones y servicios en forma más rápida y económicamente. El tiempo y esfuerzo que los empleados de una organización pierden en un problema determinado, supone un costo mayor para la empresa. Mediante la contratación de una consultoría que se centra en el problema estaremos dando la oportunidad a ese empleado de centrarse en las oportunidades de generación de ingresos y el negocio de la compañía.
Para seguir siendo competitivo, tanto las pequeñas y medianas como grandes empresas deben maximizar el tiempo de su negocio. Cuando existe un problema, la respuesta a esa situación puede resolverla mediante el uso de una verdadera empresa de consultoría. Un buen proveedor en este tema que le ofrezca el talento necesario con amplia experiencia puede ser su opción. El contratar una empresa consultora al contrario de lo que se piensa, que es un gasto, resulta una inversión en ahorro de tiempo para centrarse en las principales funciones de su negocio.
En el mercado de las consultorías también se hace necesario hoy en día, manejar la experiencia en varias latitudes. La globalización requiere de un enfoque donde los consultores deben estar preparados para entregar las mejores herramientas. Hoy en día, muchas consultoras cuentan en sus staff de asesores con personal de amplia experiencia en varios países, ello entrega un plus tanto a la empresa privada como a los entes gubernamentales.
Milagro Portillo
Consultora Internacional
Santiago, Chile
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